Faltaban un par de palabritas en torno a las actividades charlas. Me voy a extender brevemente ya que quiero desarrollar en otra parte una idea relativa a los procesos actuales de festivales, revistas, ediciones, investigaciones y la conformación de lo que podríamos llamar un “campo cultural”.Concidimos con bastantes personas que aunque es cierto que es un festival hecho con mucho esfuerzo y pueda tener carencias (relativas a invitados o a parrillas), y aunque es cierto que estuvo algo tirado a la crítica, el movimiento llevado a cabo en FICV08 no me parece menor: se trata de reforzar mediante estos invitados, publicaciones e invitados un proceso de formación de público, y que tengo entendido que es una tarea que van a ir tomando los festivales cada vez con más fuerza (Fidocs, de hecho, ya anuncia varias actividades de interés en ese sentido). Se trata no sólo, entonces, de variedad, calidad y competencia de una parrilla programática si no de generar un tipo de actividades que apoyen este proceso de densidad, reflexión y crítica.

 

Las actividades paralelas coordinadas desde el sitio se situaban en este lugar y se intentó enfatizar contenidos que potenciarán por un lado la parrilla del festival y por otro la instalación de un campo cultural reflexivo. Para que exista ello es importante la generación de un “lenguaje común” desde donde abordar ciertos temas y un “espacio de diálogo e intercambio” que diversifique las relaciones entre los distintos actores del campo.

 

Acortemos camino: quedamos muy conformes con el resultado de las actividades y dos de ellas, al menos, tuvieron un lugar de incidencia importante tanto en el campo cultural local como global. Me refiero, por un lado, al lanzamiento del libro Qué es el cine moderno de Adrian Martin, y por otro a la charla de “Estados de la crítica”.

 

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Lorena Cancela, Gonzalo Maza, un servidor, Quintín, Adrian Martin, Juan Pablo Miranda. (Gentileza Lalectora)

 

En la primera - a sala llena- se lucieron Uqbar, programación del festival (especialmente Gonzalo Maza) y Adrian Martin haciendo una apuesta fuerte por la creación y edición del libro (a diferencia del año pasado, el libro de Martin no es una reedición si no una producción propia del festival). El libro no sólo posee -por lo visto y hojeado- una calidad única en su contenido, si no que aboga por un pensamiento vivo y actual sobre el cine contemporáneo, por parte de una figura que no sólo crítico, teórico, si no también, una persona humana y sensiblemente muy viva, capaz de hacer intervenciones que abogaron siempre por la comunicación, la integración, y la imaginación entre la crítica, el cine, la teoría, e ir más allá de los poderes de turno…aquí en la Lectoraprovisoria subieron la intervención de ese día.

 

En la segunda, junto a Lorena Cancela, Quintín, Adrian Martin, Gonzalo Maza pudimos discutir sobre el estado de la crítica de cine en el contexto actual. Martin, en otra brillante y viva intervención (puede revisarse aquí) abogó por la ampliación del campo de las revistas culturales de cine (por sobre las académicas o periodísticas), ya que encontraba que era el único lugar desde donde podía darse una renovación del campo. Por otro lado Quintín hizo otra intervención fuerte y marcada, en la cual abogó por la “abolición de las revistas de cine”, y la activación de una escritura nueva, creativa e interconectada en los blogs, más allá de las definiciones. Lamentablemente Adrian Martin tuvo que irse después, pero en la entrevista que le realicé dio una especie de respuesta a la provocación de Quintín. Por otro lado Quintín promete para largo con esta polémica desde lalectora.

 

 

Cristian Sanchez en charla “Cine chileno”

Pero ahí no se acabaron las actividades. La charla sobre cine chileno junto a Tiziana Panizza, José Luis Torres Leiva y Cristián Sánchez dio inicio a las actividades, también con sala llena, Sánchez hizo una intervención más que interesante sobre lenguaje, identidad cultural y cine en Chile, invitando a pensar en ambos polos, el de la “torsión” del lenguaje necesaria para singularizar la experiencia estética y a su vez, la idea- siempre al filo- de una identidad colectiva en la cual inevitablemente existe una identidad política en juego.. Se trataba de buscar algún tipo de salida, o pensamiento hacia ese lugar, esa zona, que fuera un poco más allá de la liberalización “excéntrica” y “fragmentaria” y un pensar sobre la identidad más allá deun localismo criollista.

 

 

Charla Festivales.

 

 

Elena Varela en videoconferencia

 

La charla sobre festivales (junto a Erick Gonzalez, Janeke Langelaan, Tizziana Finzi) estuvo informativa, y aunque estuvo bien, quizás faltó adentrarse un poco más en el tema de las validaciones en Tolousse, Hubert Bals y Locarno respectivamente. Sin embargo, creo que los asistentes pudieron enterarse en qué consiste este proceso de financiación y circulación de cintas locales y latinoamericanas. Y, bueno, la charla sobre Libertad de expresión, aunque algo accidentada (primero iba Pato Fernández, luego no, luego casi se cayó ADOC y la directora avisó el día anterior que no iba, Elena Varela no se sabía si podía comunicarse desde la videoconferencia….), y dispersa (Elena Varela desde Stgo contaba con varios participantes no incluidos en la mesa inicialmente, ligados a movimientos sociales varios), hizo aparecer públicamente un debate “en serio” sobre el secreto profesional para todo tipo de actividad documental, quizás, el centro de todo, lo propuso uno de los video-conferenciantes relativo a la relación entre la cuestión jurídico-legal y los medios como instauración de lenguajes y dinámicas que instauraban un clima discriminatorio. Lo que es claro es que existe poca seguridad para reporteros o documentalistas que quieran investigar temas polémicos, donde la empresa privada o el Estado estén implicados, ya que la fuerza policial puede requisar cintas y usarlas como material acusatorio, al respecto, se encuentra en marcha un cambio en el estatuto del fondo audiovisual para resguardar mejor a los documentalistas.

 

 

Lorena Cancela y Ruben Gonzalez
Finalmente, los otros lanzamientos y charlas abrieron líneas futuras a tener en cuenta para FICV08, entre ellas como posible lugar para la difusión de publicaciones, investigaciones y restauraciones varias, que tuvieron una amable acogida por parte del público asistente, entre ellas lanzamientos de los libros “Adulterios de la escucha” de Lorena Cancela y “Audiovisual en el sur de Chile” de Ruben Gonzalez, el primero de entrevistas a destacados directores del ámbito internacional, el segundo, una investigación histórica sobre los precursores del cine en el sur, hasta nuestros días.

 

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Raul Camargo y Luis Horta en lanzamiento de Restauraciones
El lanzamiento de restauraciones de la refundada Cineteca Universidad de Chile (presentados por Luis Horta y Raul Camargo)fue otro paso adelante, ya que no sólo se presentó material muy poco visto de dos realizadores fundamentales clave para nuestro país como son Pedro Chaskel (una hermosa animación con ilustraciones de Vittorio de Girolamo) y Miguel Littin. En ella no solo se mostró este material si no que a su vez se estableció la importancia de mantener viva la actividad restauradora, mediante un criterio selectivo y estrictamente histórico (esto se complementaba con la recién finalizada “Maleta“, presentada en el lanzamiento de FICV08 y que fue otro gol del festival). Finalmente, la clase magistral de Pablo Corro y Maite Alberdi fue importante en el sentido de presentar un material académico en curso, completamente actual, relativo a los documentales chilenos contemporáneos, con un trabajo no solo de recopilación si no también solidamente interpretativo.

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Pablo Corro y Maite Alberdi en charla “Realismo en trance”

 

Es de esperar poder profundizar todas estas experiencias que insertan de lleno al festival como un lugar privilegiado para establecer este tipo de diálogos y presentaciones que transversaliza el saber y ayuda a instalar un espacio de formación cultural para el público asistente.