Entrevista a José Luis Guerín

A propósito de En la ciudad de Sylvia y Unas fotos en la ciudad de Sylvia

Por Hernán Silva, Iván Pinto Veas

 
 

Hernán Silva: ¿Qué te ha parecido la recepción de tu obra en este cono sur y en parte de América Latina?

José Luis Guerín: Muy interesante. Yo no tenía una percepción apenas precisa de Latinoamérica. Solo conocía Buenos Aires que no es Latinoamérica, es una ciudad de esencia Europea…este año he podido conocer La Habana, México, Colombia, Perú, Chile, Sao Paulo… y mi impresión es muy buena. Me sorprende ver que cada ciudad pequeñita como Cali o Santa Marta tiene su pequeña cuadrilla de cinéfilos que reciben de una manera muy generosa mi trabajo.

H.S.: ¿Cómo ha sido el proceso de tus dos últimos trabajos En la ciudad de Sylvia (2007) y Unas fotos en la ciudad de Sylvia (2007)? Da la impresión de habersido un proceso lento, que se ha ido incorporando en el discurso de la obra, que lentamente ha ido tomando lugar… ¿Qué nos podrias contar sobre eso?

J.L.G.: Pues que ha sido un proceso de creación o imaginación que se cristaliza en tres trabajos muy distintos. Por orden cronológico sería Unas fotos en la ciudad de Sylvia, el segundo, En la ciudad de Sylvia y el tercero una instalación que hice a petición de la Bienal de Arte de Venecia que tiene por nombre Las mujeres que no conocemos. Son tres trabajos independientes pero complementarios en torno al encuentro de un flanêur y una fugitiva. Se pueden ver a forma de trípitico o díptico o se pueden ver una autónoma de la otra. Cada una tiene su canal. Una es una película “normal”, con actores, colores, sonido, adentro de la industria (En la ciudad de Sylvia), la que presento hoy (Unas fotos en la ciudad de Sylvia) es un soliloquio absoluto que tiene la libertad de quien escribe. Empecé haciéndola como un juego para mí mismo y luego una mirada ajena me incitó a que la mostrarara. Tiene su circuito, su canal: filmotecas, festivales, museos… e incluso va a salir una edicion en dvd. La otra (En la ciudad…) tiene una exhibición normal en cine. Y la tercera pues en bienales de arte. Las tres tienen sintaxis distintas, economias completamente distintas y circuitos de distribución distintos.

H.S.: Algo que dices en las entrevistas es que eres el primer espectador de tus películas. A partir de eso, ¿qué has aprendido de la visión de tus tres trabajos? ¿Te abren nuevos caminos? Por el contrario, ¿te incitan a seguir uno de estos caminos?

J.L.G.: Cada película supone para mí una experiencia límite que hace imposible que vuelva a hacer otra película de la misma manera. En cada película, a la vez, está latiendo viva la experiencia acumulada de trabajos anteriores. Y aunque sea una casi antitética como En construcción (2001), no hubiese sido posible hacer las actuales sin esa experiencia. Y mi próxima película también recuperará la experiencia que tienen estos tres trabajos. Lo que sí constato en mis obras es un movimiento pendular que me advirtió un amigo cineasta en España y que es que mis películas impares me salen silenciosas, intimas y casi secretas, y las pares con una vocación más social, moral, mas objetivas y sobre todo mucho más paralanchinas…

H.S.: Hay una cualidad que me ha llamado mucho la atención en tus dos últimas películas…

J.L.G.: ¿En qué orden las viste?

H.S.: Primero ví En la ciudad de Sylvia, luego Unas fotos

J.L.G.: Que es como se ha de hacer…a mí me molesta, me obsesiona un poco el tema del orden por que Unas fotos… que paradójicamente no habla, para mí habla de muchas más cosas que En la ciudad de Sylvia. Desde su estatuto de fotomontaje secuencial mudo es mucho más narrativa y explica mucho más que En la ciudad de Sylvia que me parece una experiencia límite en torno al vaciado de elementos, entonces si ves Unas fotos… antes, se encuentran gravitando una información extra que puede determinar un poco el visionado de En la ciudad…

H.S.: En la ciudad de Sylvia me dejó con una sensación de amargura muy extraña. Sentía que la película estaba en otro lado y no en las imágenes que había visto…

J.L.G.: Correcto… es una película dedicada a las situaciones que no pasan. Es decir: la vida se define por las acciones que elegimos y las opciones que tomamos. Y en cada opción que hacemos tenemos un montón de opciones alrededor que no podemos llegar a desarrollar. Vidas virtuales, destinos potenciales. Entonces esta película esta dedicada a las historias que no pasan. Son historias que están latiendo pero que no llegan a desarrollarse. En ese sentido la función del espectador es esencial por que va a ser quien otorgue el cuerpo a esas pequeñas historias que están latiendo en las imágenes. Está obligado a ser correalizador de la película.

H.S.: En Unas fotos en la ciudad de Sylvia en cambio, hay un pensamiento, un centramiento, una cosa más ensayística, entramos en un viaje…

J.L.G.: Es una película mas conducida… cuando yo hablo, hablo en primera persona, aunque no soy exactamente yo, si no un personaje imaginario, un enunciador que habla en primera persona y de alguna forma está guiando, tutelando al espectador. En la ciudad… en cambio, pese a ser una película en colores, y con una apariencia mas convencional de cine, el espectador se encuentra ante un horizonte mucho más amplio, menos guiado. Prácticamente no se dice nada del personaje que vive, cual es su profesión, su vida social, económica, si tiene familia… no se sabe nada. Se define sólo por aquello que va mirando y a partir de esa operación es el espectador el que proyecta su experiencia vital y cultural en él. Y va creando, aún inconscientemente, ese personaje, del que digo siempre que es como un ícono vaciado.

H.S.: En la ciudad de Sylvia, me remitió a una serie de otras películas que tratan de alguna forma un tema parecido. Al hacerla ¿tuviste referencias, o alguna visión interna que te haya guiado?

J.L.G.: Seguro que muchas, por que mi experiencia como espectador es rica e intensa y en muchas direcciones. En la ciudad… verdaderamente, la deuda mas grande está con las fotos que fui haciendo, fotografiando fugitivas en distintas ciudades. Entonces eso a mí me libera del guión literario. De sus estereotipos narrativos procedentes de la literatura. Las primeras ideas, motivos visuales, surgen de la experiencia fotografica de Unas fotos…

Ahí es cuando podemos concebirlas como una sola película que engloba a las dos con una serie de vínculos secretos. Un cuadro de Manet que aparece de una manera en una película, y de otra manera en la otra. Un graffiti ”Laura te amo” que se explica en la otra. Es decir, que todos los motivos son re utilizados, reciclados… de una manera u otra en cada película. Tiene algo como de variaciones musicales. Y a mí me gusta la idea que se puedan ver juntas, incluso en una misma sesión.

H.S.: ¿Tú establecerías tu trabajo como una etnografía? ¿Te interesa la etnografía?

J.L.G.: Me interesa. Es una motivación. Casi todas mis películas han nacido por un interés etnografico por un espacio. Una investigación sobre un espacio. Muchas de mis películas parten así. Los motivos de Berta (1983) en Segovia, un pueblecito en Innisfree (1990), un castillo en Tren de sombras (1997), el barrio chino en En construcción… Es decir, parten de los signos, las huellas que hay en un espacio, leyéndolos y buscando una explicación a esos signos. Entonces casi todas mis películas han nacido así. Pensando en el urbanismo. En el paisaje. Entonces sí, me interesa la perspectiva etnografica, aunque no esté en primer plano en la película…

H.S.: ¿Qué te está interesando para tu próxima película?

J.L.G.: Ahora en este momento me interesa mucho mi pequeña camarita, lo que he ido registrando, llevo un año registrando todo por todas partes… hoy estoy muy contendo de los apuntes que he ido tomando, aquí mismo en Chile, y creo que lo que haga va a tener mucho que ver con esas notas que he ido tomando por Latinoamérica, especialmente…

H.S.: ¿Siempre no definiendo si es ficción o documental?

J.L.G.: Para mí es importante esa definición. Es importante definir cuál es el pacto que establezco con la realidad. Si a mí me interesa, por ahí, temas mas fantasmales, pues mejor abordar la ficción probablemente. Aunque los fantasmas pueden estar gravitando en el documental, de otra manera. No lo sé. Quizás la proxíma película tenga algo de diario de viajero. La liusion de los primeros operadores de los Lumiére, recorriendo el mundo, tomando imágenes.

 

 
Como citar:
Silva, H., Pinto Veas, I. (2009). Entrevista a José Luis Guerín, laFuga, 9. [Fecha de consulta: 2017-07-24] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/entrevista-a-jose-luis-guerin/252