Major Dundee

La última 'soft' de Peckinpah

Por Víctor Cubillos Puelma

Director: Sam Peckinpah Año: 1965 País: Estados Unidos

 
 

Major Dundee (1965), es la tercera película del director estadounidense de origen indio Sam Peckinpah. Luego del éxito conseguido por el western Ride the High Country (1963), Peckinpah tendría que lidiar con el fracaso comercial y de critica de este filme protagonizado por Charlton Heston, en aquella época uno de los actores mas solicitados en Hollywood.

Major Dundee no es de esas películas que envejecen bien con el tiempo. Pues aunque quede de manifiesto una renovación del género western, fueron muchos los problemas que afectaron el rodaje de esta película. El principal radicó en que el guión no estaba terminado al momento de comenzar la filmación, problema no menor para actores con una formación clásica como Heston. Sin embargo, el interés que sigue generando la obra de Peckinpah ha motivado un relanzamiento de una versión extendida de Major Dundee. La primera versión del director fue reducida por su productor de cuatro horas y media a 115 minutos (seguramente la copia que se mostrará en la UC), y el año 2004 se reeditó una versión extendida de 131 minutos con un interesante comentario de audio realizado por investigadores de la obra del director.

Major Dundee está basado en el diario de vida de Tim Ryan, un soldado que formó parte del grupo a cargo del mayor Amos Dundee. Ambientada a finales de la guerra civil norteamericana, en 1864-1865, Dundee es enviado a perseguir a una tribu de Apaches que ha asaltado y raptado niños en el estado de Texas. Para eso deberá hacerse de un pelotón conformado por prisioneros de guerra (los Confederados del Sur), ladrones y negros. Las relaciones entre ambos bandos se tensan constantemente, la misión se alarga durante meses y el pelotón no sólo tendrá que hacer frente a los Apaches, sino que también al ejército francés.

Como casi toda película de Peckinpah, Major Dundee también retrata lo miserable del ser humano y con ello los límites que está dispuesto a cruzar. Filmada en Cinemascope, resaltan los planos de paisajes a color ya introducidos por John Ford, pero sobretodo las coreografías y las acciones puestas en escena. Además, se deja entrever la fascinación del director por la variedad de planos y por el crudo detalle de los campos repletos de soldados muertos.

Sin embargo, estos elementos no alcanzan a levantar una historia que, en lo narrativo, sufre de fallas. Así, momentos que, aunque perfectamente bien escenificados, no encuentran un hilo conductor sólido ni menos conflictos secundarios de real interés.

Pero más allá del guión, este filme podría ser hoy entendido como el final de una era en Hollywood y el principio de una era para Peckinpah: en 1966, la Motion Picture Association of America (MPAA) actualizaría su viejo código de censura en relación a escenas con violencia. Esto abriría paso a una renovación de la estética y a la puesta en escena de secuencias que retrataban mejor el horror de la violencia, permitiendo a Arthur Penn con Bonnie and Clyde (1967) y a Sam Peckinpah con The Wild Bunch (1969) instalarse como los creadores en EE.UU. de la llamada ultraviolencia: rodaje de balaceras con cuatro o más cámaras dispuestas en diferentes ejes y filmando a diferentes velocidades, sumado a un montaje ágil y frenético. Todos elementos que permitirían a estos directores expresarse más acorde con los tiempos que vivían, es decir, la guerra de Vietnam y su “legítima” transmisión por televisión a todos los hogares estadounidenses.

 

 
Como citar:
Cubillos, V. (2009). Major Dundee , laFuga, 9. [Fecha de consulta: 2017-05-23] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/major-dundee/353