El cine alemán y la tendencia expresionista

Por Juan E. Murillo

Autor: José Román Año: 2004 País: Chile Editorial: Ediciones del Programa de Magister del Depto. de Teoría de las Artes, Universidad de Chile

 
 

En un primer acercamiento a este libro, trato de responderme una pregunta apremiante; ¿porque escribir, hoy por hoy, un ensayo sobre el cine expresionista, o más bien, sobre la supuesta tendencia expresionista, como titula el autor?

Por un lado, concedo que incluso actualmente, pese a todos los academicismos, estudios y clasificaciones con las que la teoría y las propias escuelas de cine han intentado definir las corrientes del cine a la par de las vanguardias históricas del arte, existe una inmensa vaguedad y superficialidad al momento de invocar ciertas palabras. Es en este sentido válido entonces encarar nuevamente el flujo histórico de las imágenes, asomarse a ellas sin ideas preconcebidas y ver, nuevamente, uno a uno aquellos filmes que la academia denomina bajo el termino Expresionistas. Y no deja de ser paradójico que la vaguedad persista, aún luego de un análisis profundo y bastante exhaustivo de dicho período del cine alemán, tomando en consideración tanto las causas como el contexto histórico, antecedentes, características, etc. Es que la contradicción del movimiento expresionista es inherente a su propia definición, lo que presenta muchas dificultades pero a la vez una lectura mucho más rica de su discurso.

Como comenta el propio José Román en la introducción de su libro:

… textos más recientes, como los del británico Barry Salt, a partir de un estudio comparativo con otros filmes de la época, ponen en duda la adscripción a la escuela expresionista de numerosos filmes alemanes de la década del veinte que los historiadores del cine suelen atribuir a esta tendencia. Por su parte, Jacques Aumont cuestiona la existencia de un cine expresionista propiamente tal, alemán o de cualquier otra nación, por la ausencia de un paradigma estilístico común a los filmes que se suele englobar en esa escuela ”.

Este punto de partida, así como la deliberada exposición cronológica de las cintas analizadas, nos permite deconstruir un sistema aparentemente cerrado, el del “cine expresionista” y así liberar una energía cinematográfica irracional, espectral, en el sentido en que Derrida define la experiencia subjetiva del cine 1El cine y sus fantasmas.Entrevista por Antoine de Baecque y Thierry Jousse. Publicado en Cahiers du cinéma, n° 556, abril 2001. Traducción: Fernando La Valle.

Murnau pasa a ser entonces un realista que sólo comparte a nivel argumental ciertas similitudes con los expresionistas; Fritz Lang aparece contradiciéndose, primero abrazando y luego renegando su paso por dicho movimiento; los poetas expresionistas atacan la misma burguesía de la cual provienen; y pese a rechazar cualquier “armazón lógico del lenguaje, con sus bisagras copulativas” los prosistas del expresionismo se esfuerzan, sin embargo, por hacer “racionalmente inteligibles el carácter de su reforma, como lo testimonian los artículos y manifiestos que lo avalan”.

No obstante, pese a las constantes contradicciones que van minando la posibilidad de establecer un paradigma expresionista, surgen patrones que equilibran la balanza; el rechazo a la ciencia y a la naturaleza, porque “contrarían la acción del espíritu puro e impiden el contacto directo con los valores absolutos” , posición que, en el cine, se manifiesta al reemplazar la naturaleza por su representación estilizada; el destino fatalista, emanado de aquella misma estilización de la puesta en escena, donde nada de la película se pierde, cada elemento responde a un fin, a una finalidad, “el triunfo total de lo ornamental sobre lo humano” ; la manifestación, a través de lo externo (decorado, iluminación, maquillaje), de la situación psicológica interna del protagonista, etc.

Por otro lado, a nivel más general, podemos decir que este es un estudio de cierto período del cine alemán (y en menor medida austriaco), expresionista o no, que va desde el año 1910 hasta 1930. Desde este punto de vista, queda la sensación de que, ante aquel expresionismo “duro” que primero se desarrollara en los campos de la pintura, poesía y prosa, la adhesión del cine a dicho movimiento es más una tendencia que una realización cabal de los valores promulgados por el expresionismo. Y esto se produce, al parecer, por una diferencia o de-sincronía entre las decisiones cinematográficas de algunos directores y las temáticas propiamente expresionistas de sus películas, es decir, entre la forma y el fondo, una relación que en las artes más tradicionales vinculadas al movimiento fue mucho más simbiótica, si bien no carente de contradicciones, como comenté anteriormente.

Ahora bien, algo que me extraña un poco en la estructura de este estudio es la irrupción, en el final, de un análisis sintagmático de las primeras 40 escenas de El Gabinete del Doctor Caligari (1920), film tomado por el autor como modelo del período expresionista. Lo extraño es que durante todo el estudio las referencias teóricas o tomas de posición están muy ligadas a cierta corriente “realista”, siendo Kracauer y su libro De Caligari a Hitler el primer referente, pero también Bazin, con su formula comparativa entre el “cine realidad y el cine imagen”, siendo el expresionismo el modelo por excelencia de este último tipo de cine. Por esto, el cierre del texto con una estrategia de acercamiento semiótica al problema es demasiado tardío y, al menos en mi opinión, forzada. No tanto porque me parezca incorrecto aplicar diversos puntos de enfoque teórico o de análisis a un estudio, sino porque, en este caso al menos, se termina privilegiando un aspecto menor (que es algo así como defender la especificidad cinematográfica de El Gabinete…, algo que muchos teóricos han cuestionado por su teatralidad) con respecto al tema general del libro.

Breve biografía de José Román:

José Román (Santiago, 1940), tiene una dilatada trayectoria en diversos campos de la actividad fílmica; como guionista (“Valparaíso, Mi Amor”, “Ya no Basta con Rezar”, “ La Estación del Regreso”), como realizador de diversos documentales, y como un influyente crítico cinematográfico, función que ha ejercido en el diario La Tercera y en las revistas Primer Plano, Enfoque y Apsi.

Además se ha desempeñado en la docencia, dictando varios ciclos de cursos, conferencias y cursos regulares de guión y teoría del arte, estos últimos en la Facultad de Arte de la Universidad de Chile. Es autor de cuentos, diversas novelas y obras de teatro, material que ha mantenido de forma casi inédita.

 

 
Como citar:
E., J. (2005). El cine alemán y la tendencia expresionista, laFuga, 1. [Fecha de consulta: 2017-08-18] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/el-cine-aleman-y-la-tendencia-expresionista/246