Teorías del cine documental en Chile: 1957-1973

Instituto Fílmico de  la Universidad Católica y Centro de cine experimental de la Universidad de Chile

Por Maite Alberdi

 
 

Cada vez que se pretende buscar u encontrar información sobre el cine documental chileno terminamos consultando a los mismos autores; sus textos muchas veces nos ayudan a visualizar la producción que se realizó en el país y el argumento de dichas obras, sin embargo, a partir de esta información muchas veces resulta difícil entender qué tenían en común estas películas más allá del período en que fueron realizadas. El libro “Teorías del cine documental en Chile 1957-1973: Instituto Fílmico de la Universidad Católica y Centro de cine experimental de la Universidad de Chile” pretende esbozar principios teóricos a partir de: las recurrencias estilísticas presentes en los filmes que se producen en ambos centros universitarios durante ese período, del análisis de las críticas especializadas 1Publicadas en las revistas: Primer Plano, Mensaje, Ercilla y Ecran, y también a partir de las palabras de los propios realizadores quienes comentan el contexto histórico en que realizaron sus trabajos.

Frente al panorama actual de proliferación de las escuelas de cine universitarias- nos encontramos frente a una refundación de estos centros en las universidades tradicionales- y a un cine documental que se atreve a experimentar más que muchas de las películas de ficción, resulta significativo que se haga una revisión del origen de esta tradición que deviene de los cines documentales de aquéllos años, producido por las instituciones estudiadas. Estos fueron el resultado de operaciones innovadoras estimuladas por un espíritu inaugural que además era alentado por la conciencia del final que tenían los realizadores. Ellos intuían que existiría una interrupción de dicha producción, esto los liberó de una domesticación en lo sistemático y de un acostumbramiento a convenciones narrativas y de lenguaje, por lo tanto, el motor de estas realizaciones fue una intuición catastrófica que determinaba la urgencia del registro, lo cual abrió paso al ejercicio estilístico sin perder nunca el contingente temático y político.

Este libro no sólo se hace cargo del estudio de dichas instituciones universitarias sino que también de los autores que surgieron de ellas. Si bien es innegable que la realización cinematográfica documental y la formación profesional en cine tuvo durante un par de décadas un estatuto universitario oficial, donde cada una de las escuelas se preocupó de impregnar en sus obras su ideología dominante. La historia de estos centros de estudio es un testimonio de sucesivas articulaciones y rearticulaciones institucionales, dentro de las cuales muchas veces la originalidad expresiva y el riesgo temático- apreciado incluso en películas solicitadas por encargo de algunas empresas- obedecían a los intereses personales de los propios autores. Por lo tanto, este cine es también una historia de obsesiones individuales, de trabajos de autor, de sistemas de producción que operan mediante gestiones personales de realizadores tales como: Sergio Bravo, Rafael Sánchez, Pedro Chasquel, René Kocher, Carlos Flores, etc…

Pese a que estos autores estaban en un proceso de aprendizaje, no se dejan llevar por los modelos impuestos, estaban totalmente conscientes de que viven en un período histórico único por lo que no podían filmar cualquier cosa, pero sí se podían ensayar formalmente en él. Sabían que no debían utilizar la cámara como instrumento de alienación que era lo que les proponía el modelo hollywoodense, todo lo que hacen lo realizan en contra de ese modelo, como la mayoría de los nuevos cines latinoamericanos. Apareciendo así un evidente compromiso político, especialmente en el centro de cine experimental donde se hacen películas de batalla, ahí el compromiso con la realidad era aún más evidente.

Es así como la opción del cine universitario chileno por presentar, insistir, magnificar o excluir ciertos objetos, personajes y lugares en detrimento de otros a través de sus dispositivos de expresión cinematográfica, conformó una expresión testimonial de carácter histórico y contingente del estado de las cosas, es un cine de la urgencia que evidencia no sólo la emergencia política sino que también la necesidad de los autores de salir de la sala de clases a registrar todo lo que acontecía en el exterior, evidenciando sus propias ansias por ejercitar en la realidad.

Las películas fueron estudiadas según categorizaciones temáticas a partir de las cuales se podían agrupar 2Estas categorías fueron: política, problemática social, desarrollo e infraestructura, cultura, ciencia y salud, y territorialidad . Sin embargo, tanto las películas relativas a los frentes de desarrollo productivo e industrial del país-realizados por encargo de empresas del Estado- como las películas de problemáticas sociales- alcoholismo, aborto, falta de vivienda- darán cuenta de la identificación de las universidades con algún modelo de desarrollo político.

El cine documental se convierte en una de las instancias a partir de las cuales las universidades establecen relaciones más comprometidas con la sociedad: relaciones de información, educación y servicio en general. Este contexto es el preámbulo para profundizar en cada uno de los capítulos de esta investigación los cuales corresponden a:

1.- delimitación de las bases conceptuales y los fundamentos teóricos del estudio,

2.- las recurrencias temáticas de los filmes estudiados,

3.- los esquemas ideológicos y formales de representación del país presentes en las películas,

4- los dispositivos de retórica audiovisual más notorios en los documentales,

5.- y las reacciones y presupuestos ideológicos que la crítica cinematográfica del período expresó respecto del cine universitario.

En cada uno de estos textos se esboza un presupuesto teórico que permite reinterpretar el panorama general del período más allá de los acontecimientos y los filmes específicos.

Una de las teorías hace referencia al estado metamórfico de la realidad. Esta tendrá relación con las transformaciones sociales: las avanzadas de los pobladores por mejorar su precariedad habitacional, los procesos productivos de conversión de materias primas, el enfrentamiento a los desastres naturales, etc… Temas que se identificarán plásticamente con la metamorfosis, como aquéllas que se dan como acción y reacción humana ante el contexto social o natural.

Otra de las teorías hace referencia a la retórica abarcadora utilizada por los realizadores para poder captar los múltiples estímulos que entregaba la realidad. La mutabilidad de las situaciones reclamaba a personas con iniciativa: los realizadores actuaron apropiándose se de la realidad y su manera de hacerlo fue mediante el registro, ellos capturaban todo y lo reciclaban para que fuera comprensible de otras maneras. Así en un panorama de agitación política y social se da en los directores una necesidad de elevar el tono y acentuar los gestos para no quedar excluidos del nivel a partir del cual se daban las comunicaciones, y uno de los mecanismos utilizados para exacerbar el discurso fue la sobreabundancia, que permitía asegurar un efecto en el espectador.

Las teorías planteadas en este libro muestran como en este período el país se reinventa a partir del cine, y como cada director busca su manera de practicar un realismo cinematográfico. Cada institución, realizador y espectador ejercitaban su propia forma de conexión entre el cine y la realidad, entre el cine y la historia y entre el cine y el país. Fue entonces a partir del realismo documental como los directores registraron y se adhirieron a los acontecimientos culturales, sociales y políticos dominantes del país en esa década. La investigación finalmente se propone articular principios de teorías que desembocan en una teoría sobre el realismo del período, y al mismo tiempo pretende diversificar los tratamientos y usos culturales que reciben en la actualidad los documentales de este corpus, usos principalmente conmemorativos- incluso son reciclados como archivos- y tratamientos probatorios de un pasado controvertido. Estas obras y sus centros de origen contribuyen a la fundamentación y renovación simbólica de las escuelas de estudio y práctica audiovisual que se reestablecen, con entusiasmos fundacionales en la Universidad Católica y en la Universidad de Chile, y al mismo tiempo sirva para comprender la tradición que carga el documental chileno.

 

 
Como citar:
Alberdi, M. (2007). Teorías del cine documental en Chile: 1957-1973, laFuga, 4. [Fecha de consulta: 2017-10-23] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/teorias-del-cine-documental-en-chile-1957-1973/239